Los agricultores y ganaderos reclaman una política fuerte y el mantenimiento de las ayudas para poder afrontar las normas "cada vez más onerosas" de la UE, la volatilidad de los precios y tener apoyo a la hora de proporcionar alimentos a los 500 millones de consumidores comunitarios.
El presidente del Copa, Padraig Walshe, se quejó por las "contradicciones" de las políticas comunitarias. "Al mismo tiempo que se aboga por una PAC más verde y se impone un número creciente de normativas medioambientales y de seguridad alimentaria a los europeos, la Comunidad Europea abre las negociaciones comerciales con los países del Mercosur, que no respetan las mismas exigencias", dijo Walshe.
El dirigente se refirió especialmente a la eventual apertura a los productos agroalimentarios de Brasil, donde están permitidos "pesticidas" y hormonas para el ganado prohibidos en la UE. "Eso causará una mayor deforestación en aquellos países, así como un aumento del desempleo en las zonas rurales de la UE", añadido.
Walshe también se refirió a la situación "crítica" de los agricultores europeos, debido a la "caída de la renta, del 12%, que vivieron en 2009". Y alertó que el futuro "no pinta mejor". Criticó asimismo las ofertas que la UE hizo para reducir los aranceles a las importaciones de productos agrícolas en un 60% en las negociaciones internacionales. "Es absurdo. Si se recortasen las ayudas, la agricultura de la UE se volvería más intensiva."
La Nación
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