Los retrocesos resultaron algo más marcados entre las acciones, en tanto los bonos de la deuda se mantuvieron mayoritariamente firmes (alternaron alzas y bajas leves) en un contexto algo más cauteloso al confirmarse una desaceleración de la economía estadounidense que se expandió en el segundo trimestre del año un 2,4%, cuando se estimaba un 2,5% como mínimo y la previsión oficial llegaba al 2,7 por ciento.
Sin embargo, lo que más preocupó es que el consumo privado ¿qué genera dos tercios del PBI de EE.UU.? creciera sólo un 1,6% vs. el 1,9% anterior.
En ese contexto, y tomando en cuenta las muy buenas ganancias que había dejado el mes (ver aparte), algunos inversores se vieron tentados de asegurar que los rendimientos de pantalla pasaran a ser palpables en el bolsillo.
La última rueda del mes dejó el Merval con una pérdida del 0,47% que no le impidió cerrar otra semana gananciosa (0,79%), aunque le negó la posibilidad de lograr un rendimiento de dos dígitos en julio (fue del 9,57%), en una rueda que dejó más bajas (43) que alzas (31). El balance se invirtió en el caso de los bonos, con el Global 17 como estrella con un avance del 0,8%, que bajó al 9,84 su tasa de rendimiento.
2,4% Se expandió la economía de EE.UU. en el 2° trimestre, una cifra algo inferior a la que esperaban el mercado (2,4%) y el Gobierno (2,7%).
Por Javier Blanco
La Nación
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